PEAS es una organización sin fines de lucro que se centra en ampliar las oportunidades educativas a quienes más las necesitan. Ha creado y gestiona actualmente una red de 38 escuelas secundarias en zonas rurales de Uganda y Zambia. PEAS también trabaja en conjunto con diferentes gobiernos para brindar apoyo a más de 300 escuelas en Uganda, Zambia y Ghana.
Hoy queremos destacar su marco de protección infantil organizacional, que se centra en cuatro áreas clave: Concientización, Prevención, Denuncia y Respuesta.
Para cada una de estas áreas, PEAS ha desarrollado políticas, herramientas y recursos que ayudan a garantizar que sus propias escuelas y las escuelas a las que apoyan sean entornos seguros donde niños, niñas y adolescentes puedan prosperar y desarrollar todo su potencial.
Los tres mensajes clave de PEAS sobre protección infantil organizacional son:
- Las escuelas seguras garantizan el cuidado: se toman en serio su obligación de proteger a niños, niñas y adolescentes que se encuentran a su cuidado. La organización cumple con este deber al hacer de la seguridad una parte fundamental de su educación, previniendo daños y traumas.
- Las escuelas seguras inspiran la excelencia: los educadores de PEAS predican con el ejemplo, fomentando entornos en los que sus estudiantes sientan seguridad, confianza y se animen a sobresalir. La organización mantiene una postura firme contra el castigo corporal y todas las demás formas de abuso, cultivando el respeto y la excelencia académica.
- Las escuelas seguras fortalecen la confianza: al establecer normas rigurosas en materia de protección infantil organizacional y adherirse a los estándares locales y mundiales, las escuelas PEAS predican con el ejemplo. Su compromiso con la protección infantil organizacional fortalece la reputación de los centros educativos y genera una profunda confianza en sus comunidades.
Sus estándares recientemente establecidos fueron acreditados por Keeping Children Safe y están compuestos por más de 20 indicadores que definen las mejores prácticas en las escuelas. Proporcionan un marco práctico que ayuda al personal de cada escuela a comprender las expectativas y asumir como propias las políticas y prácticas de su centro educativo.
Estas nuevas normas proporcionan un marco holístico para la protección de la infancia en toda la organización, garantizando que la protección infantil organizacional no sea solamente una prioridad a nivel escolar, sino que también esté integrada en todas las estructuras, políticas y asociaciones.
La aplicación de estas normas ha ayudado a PEAS a destacar entre otras escuelas, gracias a sus sólidas políticas y formación en materia de protección infantil organizacional.
El proceso de PEAS ayuda a garantizar que sus estándares de protección infantil organizacional no sean solamente una aspiración, sino que configuren activamente la seguridad y el bienestar de los estudiantes que forman parte de su red. Han establecido formas de reforzar medidas como la revisión y mejora sistemática de sus buenas prácticas o el desarrollo de nuevas asociaciones para mejorar sus políticas.
Por último, el sistema de seguimiento de PEAS ha sido una herramienta esencial para identificar qué áreas funcionan y cuáles necesitan mejoras. PEAS es un excelente caso, que demuestra una buena forma de poner en práctica los Estándares Internacionales de Protección Infantil Organizacional.